¿Los gatos pueden comer salmón?
Sí, cocido y sin espinas. Por qué el salmón crudo y el ahumado son un riesgo para los gatos, cuánto darle y cada cuánto sin desbalancear su dieta.
Hornea un filete de salmón con un gato en casa y verás cómo aparece de la nada y no se despega de la estufa. Esta vez su olfato acierta, porque el salmón trae proteína de calidad y omega-3. Sí puede comerlo, pero solo cocido, sin espinas y de vez en cuando. Dos versiones, la cruda y la ahumada, quedan prohibidas.
Salmón cocido: qué le aporta
Cocido al horno, hervido o al vapor, y sin aceite, sal ni especias, el salmón le da a tu gato, que es carnívoro estricto:
- Proteína de alta calidad.
- Omega-3 (EPA y DHA), buenos para la piel, el brillo del pelaje, las articulaciones y la función cognitiva.
- Vitaminas del grupo B, para el metabolismo.
Por eso tantos alimentos premium para gatos llevan salmón entre sus ingredientes principales.
Salmón crudo: dos riesgos que no se ven
El sushi es para ti. En el pescado crudo hay dos problemas serios:
- Parásitos y bacterias. El salmón crudo puede traer parásitos (como el que causa la “enfermedad del salmón” en otras especies) y bacterias como listeria o salmonela, un riesgo para el gato y para quien le prepara la comida.
- La tiaminasa. Esta enzima del pescado crudo destruye la tiamina (vitamina B1), y sin tiamina el gato tiene síntomas neurológicos: pierde el equilibrio, convulsiona y, si no se trata, sufre daño cerebral.
Al cocinarlo se neutralizan los dos. Es la misma carne.
Salmón ahumado y en escabeche: ni un bocado
El ahumado que te gusta en el desayuno trae demasiado sodio para un animal de 4 kilos. Con tanta sal, el gato puede tener sed excesiva y vómitos, y en el peor caso toxicidad por sal, que daña los riñones y el sistema nervioso. Lo mismo vale para el salmón enlatado en escabeche, en salmuera o “al natural” con mucha sal añadida; lee la etiqueta.
Cuánto salmón darle a tu gato
Entra en la regla del 10 % como cualquier extra: entre todos los premios del día no pueden pasar del 10 % de sus calorías. Eso se traduce en:
- Porción: 1 o 2 cucharaditas de salmón cocido desmenuzado (un bocado, no un filete).
- Frecuencia: 1 o 2 veces por semana.
Con más que eso la dieta se desbalancea: ni siquiera el pescado que tanto le gusta cubre todo lo que un gato necesita.
Cómo preparárselo, paso a paso
- Cuécelo en agua o al vapor, sin sal, aceite, limón ni ajo. También sirve al horno, envuelto y solo.
- Déjalo enfriar por completo antes de tocarlo.
- Deshaz la carne con los dedos y revísala. Las espinas del salmón son finas y se esconden; este paso no se salta.
- Quita el exceso de piel, que es la parte más grasa.
- Desmenuza una o dos cucharaditas sobre su comida y congela el resto en porciones.
Cuando el gato solo quiere salmón
Es la consecuencia más común de compartir salmón. No sale en las listas de riesgos. Un gato que prueba pescado seguido puede empezar a rechazar su alimento completo, a ver si cae algo mejor. El pescado huele mucho más fuerte que cualquier croqueta, y un animal que decide qué comer sobre todo por el olfato reacomoda rápido sus preferencias.
El salmón no es una dieta. Le falta el balance de calcio y fósforo y no lleva taurina añadida; tampoco cubre todas las vitaminas. Un gato que come sobre todo pescado está mal alimentado, aunque parezca que come bien.
Para que no pase:
- Mézclalo con su comida de siempre.
- No lo uses para animarlo a comer varios días seguidos: aprende rápido que rechazar la croqueta trae pescado.
- Rota los premios entre pollo, camarón y salmón, para que ninguno se vuelva el favorito fijo.
- Si ya dejó de comer su alimento, más pescado no lo arregla. Mira mi gato no come y consúltalo con tu veterinario.
Más pescados que ya revisamos
El salmón entra en la semana en bocados chicos, cocido y sin espinas, una o dos veces; crudo, ahumado o en escabeche pasa a la lista de prohibidos.
Si quieres comparar, ya tienen su guía el atún y el pescado en general, y todo lo que no debe probar está en alimentos prohibidos para gatos.
Revisión: contenido revisado por el equipo editorial de Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.