¿Los perros pueden comer alimento de gato?
¿Pueden los perros comer alimento de gato? Un bocado no es emergencia, pero como dieta engorda y puede provocar pancreatitis. Cómo evitar que se lo robe.
Pones el plato del gato en el piso, volteas un segundo y el perro ya lo dejó limpio. Es de lo más común. Un robo de vez en cuando no es una emergencia. Si se vuelve costumbre, sí afecta su salud.
Por qué el alimento de gato no le conviene a un perro
El gato es un carnívoro estricto y el perro, un omnívoro con tendencia carnívora, así que sus alimentos se formulan de manera distinta:
- El alimento de gato suele tener entre 30 % y 50 % más de grasa que el de perro. Para un perro es una bomba calórica.
- Huele y sabe más fuerte. Tu perro lo prefiere al suyo.
- El balance es otro: un perro necesita proporciones distintas de fibra, carbohidratos, vitaminas y minerales, y el alimento felino no las contempla.
Si un perro come alimento de gato con frecuencia, primero aparece el sobrepeso, porque esas calorías extra se acumulan muy rápido en el cuerpo. Luego viene el malestar digestivo: heces blandas o diarrea por lo rico del alimento. Y lo más serio: la pancreatitis, sobre todo en razas propensas como el schnauzer miniatura, el cocker o el yorkshire.
Qué pasa si se comió el plato del gato una vez
Casi siempre, nada grave. Esto es lo que suele pasar tras un atracón único:
- Nada en absoluto. Es lo más común en perros grandes con estómagos resistentes.
- Heces blandas o una diarrea que se pasa sola en 12-24 horas.
- Algún vómito si comió rápido y mucho.
Llama al veterinario si hay vómitos repetidos, abdomen doloroso o hinchado, o letargo. También si tu perro tiene antecedentes de pancreatitis, es muy pequeño, o se acabó un costal entero y no solo un plato.
Cómo evitar que le robe la comida al gato
Regañar al perro sirve poco. Rediseñar el comedor, mucho. Estas medidas funcionan en casas con varios animales:
- Pon al gato a comer en alto: en un mueble, sobre la lavadora o en un estante al que el perro no llegue. El gato salta; el perro no.
- Dale horarios. Sírvele 2-3 veces al día y retira el plato a los 20-30 minutos: quedan menos sobras y hay menos que robar.
- Una puerta solo para el gato. Una puertecita para gatos (o una puerta entreabierta asegurada con un tope a la altura justa) crea un comedor exclusivo para él.
- Un comedero con microchip. Existen platos que solo se abren con el microchip o el collar del gato, y son la salida para los perros muy insistentes.
Comedores separados y otros premios para tu perro
Un robo suelto no es nada. Si es diario, el sobrepeso y el páncreas de tu perro están en juego, y tu gato se queda comiendo a medias. Separa los comedores. Sube el plato del gato.
¿Y si el que se roba el plato es tu gato? Ese caso es más delicado que este, y lo explicamos en ¿los gatos pueden comer alimento de perro?
Para premios que sí le tocan a tu perro, mira las guías de pollo, queso y huevo. El resto de lo que no debe probar está en la lista de alimentos prohibidos para perros.
Revisión: contenido revisado por el equipo editorial de Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.