¿Los perros pueden comer charales?
Unos charales frescos cocidos y sin sal son un premio aceptable para un perro. Los secos de botana, con sal, fritura, ajo o tequila, no. Cuánta sal es mucha.
Sí, unos pocos charales frescos, cocidos en agua y sin sal, son un premio aceptable para un perro sano. Los de la botana no: secos y fritos con sal y limón, en tortitas o en salsa con ajo y cebolla, o en la receta que termina con un vaso de tequila. Tampoco crudos. Con los charales de bolsa hay que mirar la sal, y esa cuenta se hace con la etiqueta y el peso de tu perro, como verás abajo.
¿Qué charales sí y cuáles no puede comer un perro?
Los frescos cocidos en agua. Nada más. La forma más común de comerlos en México es seca y frita, con limón y salsa picante, según México Desconocido. En Cuaresma se guisan con nopales, según Excélsior, y una receta de Cookpad sirve las tortitas de charal sobre una salsa de guajillo con nopalitos y papas.
| Cómo llegan | ¿Se le dan a un perro? | Por qué |
|---|---|---|
| Frescos, cocidos en agua, sin sal | Unos pocos | No hay guía de charales; la cantidad es criterio nuestro |
| Secos de bolsa, sin freír | Solo si la etiqueta no dice sal | Revisa el sodio, como se explica abajo |
| Secos fritos con sal y limón | No | Sal y fritura en aceite o en manteca de cerdo |
| Fritos con limón y tequila | No | Una receta termina con un vaso de tequila blanco, y WSAVA pone el alcohol entre lo tóxico |
| En tortitas o en salsa | No | Ajo, cebolla y chiles; las tortitas se fríen dos veces |
| En escabeche | No | Una receta usa 13 dientes de ajo y un litro de vinagre por kilo |
| Crudos | No | Tiaminasa y riesgo de parásitos |
¿Cuánta sal es demasiado para un perro?
Según el Manual Merck, un perro puede mostrar signos de intoxicación desde 2 a 3 gramos de sal por kilo de peso, así que un perro chico llega a esa cifra mucho antes que uno grande. Esa cifra marca dónde ya se vio daño y no es una cantidad segura. El primer signo suele ser vómito, en las horas siguientes.
No encontramos la etiqueta de un charal mexicano con tabla de sodio, así que no sabemos cuánta sal trae una bolsa. Si es botana salada, no se la des.
Merck dice también que la sal intoxica menos cuando hay agua fresca a la mano. Y cuenta que la sal se usaba para provocar el vómito y que ya no se recomienda.
¿Le caen mal los charales fritos?
Pueden. Las recetas que revisamos los fríen en aceite o manteca de cerdo, y las tortitas, dos veces. Según el Manual Merck, comer muchas sobras de mesa u otra comida inadecuada es un factor de riesgo común de pancreatitis en perros, y en los casos graves se ven pérdida del apetito, vómito, debilidad, dolor de panza y diarrea. Merck no dice cuánta fritura hace falta, y de charales no hay estudios. La fritura se queda fuera.
Las salsas, las tortitas y el escabeche suman ajo y cebolla, según las recetas que revisamos. El Manual Merck dice que en perros se han visto signos con 15 a 30 gramos de cebolla cruda por kilo, y que el ajo es de 3 a 5 veces más tóxico. Una probada de caldillo no es un plato, porque el daño depende de la cantidad por kilo. Los detalles están en ¿los perros pueden comer cebolla? y en ¿los perros pueden comer ajo?.
¿Y las espinas de los charales?
No encontramos ninguna guía veterinaria sobre charales enteros. WSAVA advierte que los huesos, crudos o cocidos, pueden ser muy peligrosos para los perros, y según el Manual Merck los cuerpos extraños en el esófago son más comunes en perros que en gatos, con los huesos como el más frecuente. Un charal no es un hueso de res, pero ningún estudio dice cuánto cuenta la diferencia. Babeo, arcadas, dificultad para tragar o regurgitar después de comerlos son motivo para llamar al veterinario.
¿Pueden comer charales crudos?
No. Según el Manual Merck, las tiaminasas del pescado crudo de agua dulce destruyen la vitamina B1, y en perros su falta causa ataxia (falta de coordinación) y engrosamiento del corazón. Cocinar el pescado las inactiva, y Merck aclara que casi no ocurre con alimentos comerciales completos. En charales no encontramos mediciones.
Aparte, el CAPC (el consejo estadounidense de parásitos de animales de compañía) dice que perros y gatos no deben comer pescado crudo ni mal cocido por la tenia del pescado. Sus ejemplos son peces de Norteamérica y no charales, pero la precaución se aplica igual. Para el pescado en general, mira ¿los perros pueden comer pescado?.
¿Qué se sabe de los metales en los charales?
Depende del lago. En Chapala, 13 ejemplares que los autores llaman charales tenían 0.11 ppm de mercurio en promedio (Trasande y colaboradores, 2010), por debajo de la guía de 0.5 a 1.0 ppm que citan; la carpa del mismo lago llegó a 0.87. En el canal de Cuemanco, en Xochimilco, una tesis de la UNAM (2019) midió plomo y cadmio entre 8 y 37.6 veces sobre los límites, y su autora aclara que no puede evaluar el riesgo, porque allá se comen poco. De Pátzcuaro no encontramos nada. En perros no hay estudios.
Cómo dárselos, paso a paso
- Cuece charales frescos solo en agua, hasta que estén firmes. Sin sal, limón, ajo ni cebolla.
- Escúrrelos y déjalos enfriar.
- Si cocinas para la familia, aparta su porción antes de pasar los charales a la fritura, la salsa o el escabeche.
- La primera vez, uno solo. Espera 24 horas y fíjate si hay vómito o diarrea.
- Si todo sigue igual: uno o dos en perros chicos, tres o cuatro en medianos y hasta seis en grandes, una o dos veces por semana.
¿Y si se comió la bolsa?
Llama a tu veterinario con la etiqueta en la mano, porque con el sodio por porción y los gramos que comió se hace la cuenta de arriba. Según Merck, después del vómito pueden venir debilidad, diarrea, temblores y convulsiones.
Si tienes gato también
El gato es la especie más sensible al ajo y a la cebolla, según Merck, y sus cuentas son otras. Están en ¿los gatos pueden comer charales?. Cualquier otro alimento se revisa en el buscador ¿Se lo puedo dar?.
Revisión: contenido revisado por el equipo editorial de Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.