Cambio de dientes en cachorros: cuándo pasa y cómo aliviarlo
Los cachorros cambian sus 28 dientes de leche por 42 definitivos entre los 3 y los 7 meses. Te decimos qué esperar, cómo aliviarlo y cuándo preocuparte.
Si tu cachorro anda mordiendo todo, babea más de lo normal y encontraste un dientito diminuto en su juguete, no está pasando nada malo: está cambiando los dientes. Este recambio ocurre entre los 3 y los 6-7 meses de edad, cuando los 28 dientes de leche van cayendo para dejar lugar a los 42 dientes definitivos de un perro adulto. Es un proceso normal, molesto pero pasajero, y tú puedes hacerlo mucho más llevadero.
Calendario dental del cachorro
Cada perro lleva su ritmo y las razas pequeñas suelen ir un poco más rápido, pero el orden casi siempre es el mismo:
| Edad | Qué está ocurriendo |
|---|---|
| 2–4 semanas | Empiezan a salir los primeros dientes de leche (nace sin dientes) |
| 6–8 semanas | Dentadura de leche completa: 28 piezas, muy filosas y puntiagudas |
| ~3 meses | Empiezan a caer los incisivos, los dientitos de enfrente |
| 4–5 meses | Caen y se reemplazan los colmillos; es la etapa de más molestia |
| 5–7 meses | Salen premolares y molares (los molares no existen en la dentadura de leche) |
| 7 meses | Dentadura definitiva completa: 42 piezas |
Señales normales de la dentición
Durante estas semanas es esperable que notes:
- Muerde todo lo que encuentra: patas de mesa, zapatos, cables, tus manos. Masticar le alivia la presión de la encía.
- Babea más de lo habitual, sobre todo cuando está mordiendo algo.
- Encías rojas o algo inflamadas en la zona donde está empujando el diente nuevo.
- Manchitas de sangre en los juguetes o en el agua. Un poco de sangrado al desprenderse un diente es normal.
- Se traga los dientes de leche. Pasa casi siempre y no representa ningún riesgo: son piezas diminutas que atraviesa el sistema digestivo sin problema.
- Come un poco más lento o prefiere la croqueta remojada durante unos días.
Si además está mordisqueando mucho tus manos, te va a servir revisar por qué tu cachorro muerde y cómo redirigir esa conducta antes de que se vuelva un hábito de adulto.
Cómo aliviarle la molestia
- Dale juguetes de goma flexible del tamaño correcto. La regla práctica: si no puedes marcarlo un poco con la uña, está demasiado duro para su boca. Ten varios y ve rotándolos para que no se aburra; en nuestra guía de juguetes para perros verás qué buscar según su edad y su forma de morder.
- Usa mordedores fríos del refrigerador, nunca del congelador. El frío desinflama la encía, pero un objeto congelado se vuelve duro como una piedra y puede fracturar un diente.
- Ofrécele una zanahoria fría o un trapo limpio humedecido y enfriado unas horas en el refrigerador. Barato, efectivo y muy bien aceptado. Supervísalo siempre y retíralo cuando empiece a desprender pedazos.
- Retira de su alcance lo que no debe morder. Cables, zapatos, plantas y controles remotos. A esta edad no le pidas autocontrol: cámbiale el objeto por uno permitido y felicítalo cuando muerda el correcto.
- Cansa su cabeza, no solo su cuerpo. Un cachorro aburrido muerde el doble. Juegos de olfato y sesiones cortas de entrenamiento bajan mucho la mordida por ansiedad.
Qué NO darle para morder
Los dientes definitivos que están saliendo son piezas nuevas que lo acompañarán toda la vida. Estas opciones causan fracturas dentales, una de las urgencias dentales más frecuentes en perros jóvenes:
- Huesos cocidos: se astillan en fragmentos filosos y pueden perforar el tubo digestivo, además de romper dientes.
- Hielo duro o mordedores congelados: el frío ayuda, la dureza extrema no. Un cubo de hielo es tan rígido como una piedra.
- Palos y ramas: se astillan y las esquirlas se clavan en el paladar, la lengua o la garganta.
- Cuernas, cascos y astas: son extremadamente duros y están detrás de muchas fracturas del cuarto premolar superior.
- Pelotas de tenis: su fieltro actúa como lija y desgasta el esmalte con el uso constante.
Diente de leche retenido: el problema más común
Un diente de leche retenido (o persistente) es aquel que no se cae cuando el definitivo ya salió. El resultado es una doble hilera de dientes en el mismo lugar, casi siempre en los colmillos superiores.
Es mucho más frecuente en razas pequeñas y toy —chihuahua, poodle toy, yorkshire, maltés— porque su mandíbula tiene menos espacio y la raíz del diente de leche no siempre se reabsorbe bien.
No es un detalle estético. Los dos dientes juntos dejan un espacio estrecho donde se acumulan comida, placa y sarro; además, el diente definitivo puede crecer desviado y lastimar el paladar o alterar la mordida.
Por eso conviene revisar su boca hacia los 6 o 7 meses. Si sigue habiendo un diente de leche cuando el definitivo ya está en su lugar, lo habitual es extraerlo, y muchos veterinarios aprovechan la anestesia de la esterilización —que suele programarse a una edad parecida— para hacerlo en un solo procedimiento.
Señales de alarma: cuándo ir al veterinario
Consulta sin esperar si notas:
- Mal olor intenso en la boca, más allá del aliento típico de cachorro.
- Encía muy inflamada, morada o con pus alrededor de un diente.
- Deja de comer o llora al masticar.
- Un diente roto, con la punta astillada o un puntito rojo/oscuro en el centro.
- Doble hilera de colmillos pasados los 7 meses.
- Un diente definitivo que no aparece varias semanas después de haber caído el de leche.
Aprovecha para acostumbrarlo al cepillado
Esta etapa es el mejor momento para que asocie que le toquen la boca con algo bueno. No cepilles encima de una encía muy irritada, pero sí:
- Tócale los labios y las encías con el dedo unos segundos al día, y premia.
- Déjalo probar un poco de pasta enzimática para perros (nunca pasta humana, que puede contener xilitol).
- Introduce el cepillo o el dedal de silicón poco a poco, cuando ya tenga la dentadura definitiva.
Un cachorro que se deja revisar la boca a los 5 meses es un adulto al que puedes cepillar sin pelea. Los detalles del método están en nuestra guía de limpieza de dientes.
En resumen: el cambio de dientes va de los 3 a los 7 meses, es normal que muerda y babee más, y tu trabajo es darle cosas seguras que morder, evitar todo lo demasiado duro y revisar hacia los 6-7 meses que no le haya quedado ningún diente de leche.
Recuerda que esta guía es informativa y no sustituye la valoración de un profesional: tu veterinario es quien debe revisar la boca de tu cachorro y decidir si algún diente necesita atención.
Revisión: contenido revisado por Equipo veterinario Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.