Por qué mi perro come pasto: lo que dice el estudio
Se dice que comen pasto para vomitar. Una encuesta a 1,571 dueños halló que el 68 % lo hace a diario o cada semana y solo el 8 % se veía mal antes.
“Come pasto porque le duele la panza y quiere vomitar.” Eso repite casi todo el mundo. Suena razonable. Pero el mejor dato que existe sobre el tema no la respalda.
Lo que encontró el estudio
En la Universidad de California en Davis, Karen Sueda, Benjamin Hart y Kelly Cliff hicieron una encuesta web amplia a dueños de perros y obtuvieron 1,571 conjuntos de datos utilizables. Esto publicaron en Applied Animal Behaviour Science:
| Hallazgo | Cifra |
|---|---|
| Perros que comen plantas de forma regular (diaria o semanal) | 68 % |
| Perros con signos de enfermedad antes de comer plantas | 8 % |
| Perros que vomitaron después de comer plantas | 22 % |
| Correlación con el tipo de dieta (comercial, sobras, cruda) | Ninguna |
De ahí salen tres conclusiones:
- Comer pasto es normal: la gran mayoría de los perros lo hace con regularidad.
- No está ligado a enfermedad. Solo una pequeña fracción se veía mal antes.
- El vómito es incidental. No ocurre de forma habitual, y parece algo que pasa después y no la razón por la que come.
Entonces, ¿por qué lo hacen?
Los investigadores proponen una explicación etológica, es decir, de conducta: la profilaxis herbal. Según esa teoría, comer plantas es una conducta innata heredada de los cánidos salvajes, que en la naturaleza ayudaría a arrastrar parásitos intestinales, una especie de automedicación que sigue aunque el perro ya no la necesite.
También hay razones más simples:
- Le gusta. El pasto tierno de la mañana, con rocío, es agradable de masticar.
- Se aburre. Un perro con poco ejercicio y poca estimulación explora con la boca; revisa cuánto ejercicio necesita un perro y por qué mi perro destruye cosas.
- Busca atención: si cada vez que agacha el hocico tú reaccionas, aprendió algo.
- Le atraen la textura y el olor. Hay pastos que huelen a otros animales, y eso para él es información.
El riesgo está en lo que hay sobre el pasto
Lo que sí debería preocuparte es lo que acompaña a la planta. Primero están los herbicidas, fertilizantes y plaguicidas de camellones, parques públicos y jardines tratados: es el riesgo número uno y el más invisible. Después, el veneno para caracoles y babosas, muy usado en jardines y muy tóxico. Y las heces de otros animales en el pasto, con huevos de parásitos (mira desparasitación y por qué mi perro come caca).
También hay plantas de jardín que sí son tóxicas y crecen entre el pasto; consulta plantas tóxicas para perros. Las espigas y semillas se clavan entre los dedos, en la nariz o en el oído, y son típicas de la temporada seca en México. En la vía pública, vidrios y basura.
Cuándo la conducta sí es una señal
El estudio describe algo tranquilo y ocasional. Lo que preocupa es cuando cambia de carácter: si come pasto de forma frenética o compulsiva, con urgencia; si vomita repetidamente, o vomita cada vez que come pasto; o si empezó de golpe en un perro adulto que nunca lo hacía.
También es señal que trague tierra, piedras, arena o basura además de pasto. Eso se llama pica y requiere estudio. Lo mismo si además decae, deja de comer o tiene diarrea. Y si se le hincha la barriga y está dura, con arcadas improductivas, es una urgencia: esa combinación está explicada en torsión gástrica.
Cuándo ir al veterinario
- Ahora mismo, si sospechas que comió pasto fumigado o un cebo, o si hay cualquier signo de intoxicación.
- Ahora mismo, si tiene la barriga hinchada y dura con arcadas sin resultado.
- Esta semana, si come pasto de forma frenética, si hay pica (tierra, piedras, tela) o si vomita repetidamente.
- Esta semana, si empezó de golpe en un perro que nunca lo hacía.
- No hace falta ir por un perro que masca pasto tranquilamente en tu jardín una o dos veces por semana y sigue con su vida.
Nuestra postura
Revisión: contenido revisado por el equipo editorial de Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.