Ácaros en las orejas del gato: cómo se ven y se tratan
Ácaros en las orejas del gato: ese polvo negro tipo café molido tiene nombre (Otodectes cynotis). Por qué no se trata a ciegas y se revisa a todos en casa.
Tu gato se rasca la oreja sin parar, sacude la cabeza y por dentro tiene una costra oscura y seca que parece café molido. Ese aspecto es tan característico que casi todo el mundo lo reconoce a primera vista, y ahí está el problema: una otitis por levaduras produce algo muy parecido, y el tratamiento es otro.
Qué son los ácaros del oído
Los ácaros del oído son Otodectes cynotis, un parásito que vive sobre todo en el oído externo y provoca inflamación del conducto auditivo. Es una de las causas más frecuentes de problemas de oído en gatos, en especial en gatitos y en gatos rescatados de la calle.
Cómo se ve
- Picor intenso: se rasca las orejas de forma insistente.
- Sacudidas de cabeza, a veces continuas.
- Secreción cerúmica oscura, seca, tipo café molido, con enrojecimiento del conducto.
- Lesiones erosionadas o ulceradas en el cuello y detrás de la oreja, por el propio rascado.
- Reflejo pina-pedal positivo: al frotarle el borde de la oreja, el gato mueve la pata trasera como si quisiera rascarse. Es un signo que busca el veterinario.
Hay una complicación que conviene evitar. El picor puede ser tan intenso que el gato se automutila, sangra y le sale un hematoma auricular (la oreja se hincha como un globo por la sangre acumulada), que muchas veces necesita cirugía.
Cómo se diagnostica
- Otoscopia: el veterinario mira el conducto con el otoscopio y muchas veces ve a los ácaros moverse.
- Microscopio: toma una muestra del material y la observa; ahí se identifican los ácaros o, si no los hay, las levaduras o bacterias que causaban el cuadro.
- Revisión del tímpano, el paso que vuelve seguro cualquier producto que se ponga después.
Este último punto tiene una razón de peso: si el tímpano está perforado, varios productos óticos pueden dañar el oído interno y causar pérdida de equilibrio o de audición. Eso es lo que se arriesga cuando alguien echa “unas gotitas que le sobraron al perro”.
El tratamiento
Hay varios antiparasitarios veterinarios eficaces. Unos son tópicos, de aplicación en la nuca (fáciles de dar, y cubren también otros parásitos); otros son orales. Algunos resuelven la infestación con una sola aplicación y otros se repiten para cubrir el ciclo del ácaro.
El plan típico incluye:
- Limpieza del conducto con un limpiador ótico veterinario, según indique la clínica.
- El antiparasitario elegido, en la pauta completa.
- Tratamiento de todos los animales de la casa, se rasquen o no.
- Lavado de camas, mantas y transportadoras, y aspirado de las zonas de descanso.
- Revisión de control para confirmar que el conducto quedó limpio.
Tu veterinario decide qué producto y en qué pauta, según la edad, el peso y el estado del gato. En gatitos muy pequeños muchos antiparasitarios tienen límites de edad o de peso, y es otro motivo para no improvisar con lo que haya en casa.
Cuándo ir al veterinario
- Esta semana, si tu gato se rasca las orejas, sacude la cabeza o tiene secreción oscura.
- Pronto y sin excepción, si es un gatito recién adoptado o un gato recién rescatado, aunque las orejas se vean limpias. Va en el mismo paquete de la primera revisión, la desparasitación y las vacunas, y de lo que explicamos en rescatar un gato de la calle.
- Hoy mismo, si tiene la oreja hinchada como un globo (hematoma auricular), mal olor intenso, dolor al tocarle la cabeza o la cabeza inclinada.
- Vuelve a consulta si a los pocos días de terminar el tratamiento regresa el picor: puede que falte tratar a otro animal de la casa o que además haya una infección por levaduras.
Nuestro criterio sobre los ácaros del oído
Revisión: contenido revisado por el equipo editorial de Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.