¿Los perros pueden comer hígado?
Un perro sano puede comer hígado cocido de pollo o de res, sin cebolla ni ajo. Aguanta más vitamina A que el gato, pero algunas razas deben consultar antes.
Sobró un trozo de hígado y tu perro ya lo huele desde la cocina. Puede comerlo: un perro adulto y sano tolera hígado de pollo o de res cocido, sin cebolla ni ajo, en cubitos y de vez en cuando. Según el MSD Veterinary Manual, el perro parece menos sensible que el gato al exceso de vitamina A, pero ese mismo manual advierte que una dieta hecha en gran parte de hígado enferma a los dos. Y hay razas con otro riesgo: el cobre.
¿Es el hígado más seguro para un perro que para un gato?
En cuanto a la vitamina A, sí. El MSD Veterinary Manual dice que la hipervitaminosis A es rara en perros, que parecen menos sensibles que los gatos, y que el perro convierte el betacaroteno de las verduras en vitamina A, cosa que el gato no puede hacer. Eso no vuelve ilimitado al hígado: según el mismo manual, alimentar solo con hígado puede causar intoxicación por vitamina A en perros y en gatos.
VCA señala como causa más común el hígado crudo, el aceite de hígado de bacalao y otros suplementos con vitamina A, dados durante semanas o meses. Si tu perro ya toma un suplemento de ese tipo, cuéntaselo a tu veterinario antes de sumarle hígado.
¿Qué perros no deben comer hígado sin consultar?
Los de razas que acumulan cobre en el hígado. La Universidad Cornell cita al labrador, el doberman, el bedlington terrier y el west highland white terrier como ejemplos de razas muy propensas a esa acumulación (cobre-hepatopatía), y explica que el cobre también puede juntarse como complicación de otras enfermedades del hígado. Cuando arma dietas caseras para un caso sencillo, su primera pauta es “sin vísceras”, y el hígado es una víscera.
Para esos perros, y para cualquiera con un diagnóstico de hígado, la decisión es de tu veterinario. Lo mismo con una perra gestante: VCA liga el exceso de vitamina A durante la gestación con paladar hendido y otras anomalías en las crías.
¿Hígado de pollo o de res?
Cualquiera de los dos, cocido; el de pollo deja más margen. El de res trae casi una vez y media más vitamina A (16,898 frente a 11,078 UI por 100 gramos, según el USDA). El de pollo pide termómetro: el CDC advierte que Campylobacter puede vivir dentro del hígado de pollo y que hay que cocerlo hasta que el centro llegue a 74 °C. El de pollo viene dentro de la menudencia, junto con la molleja y el corazón.
Crudo, mejor no. La FDA encontró Salmonella en 15 de 196 muestras de alimento crudo para mascotas y Listeria monocytogenes en 32, y el riesgo alcanza a quien lo maneja.
¿Qué hígado sí y cuál no?
| Presentación | ¿Se lo das? | Por qué |
|---|---|---|
| Pollo cocido en agua o en sartén seco | Sí, en cubitos | La forma más simple; centro a 74 °C |
| Res cocido, sin nada | Sí, en cubitos más chicos | Trae 1.5 veces la vitamina A del de pollo |
| Crudo | No | Bacterias; es el historial de los casos de exceso de vitamina A |
| Encebollado | No | Cebolla y ajo |
| Empanizado o frito | No | Grasa y sal; la ASPCA dice que las grasas pueden dar vómito, diarrea y, en algunos casos, pancreatitis |
| Paté de hígado | Solo si la etiqueta descarta cebolla y ajo | Puede llevar cebolla, ajo y sal |
| Premio de hígado deshidratado | Sí, como cualquier premio | Cuenta dentro del 10 % de sus calorías |
¿Y el hígado encebollado?
No entra. El hígado encebollado es un platillo tradicional mexicano; la receta de Infobae México lleva dos cebollas y dos dientes de ajo por cada 500 gramos de hígado de res. El MSD Veterinary Manual pone al perro como la segunda especie más susceptible a la cebolla y el ajo, después del gato, y dice que cocinarlos no los vuelve inocuos. El daño a los glóbulos rojos puede tardar varios días en verse.
Cómo darle hígado, paso a paso
- Cuécelo en agua o en un sartén seco hasta que el centro llegue a 74 °C. Sin sal, aceite, cebolla ni ajo.
- Déjalo enfriar y córtalo en cubitos de un centímetro de lado.
- Cuéntalo como premio: todo lo extra del día debe caber en el 10 % de sus calorías.
- Empieza con uno o dos cubitos y fíjate cómo le cae.
- Repite una o dos veces por semana, como mucho.
Señales de que le cayó mal
Una cantidad grande de golpe causa vómito, somnolencia, irritabilidad y descamación de la piel. Semanas o meses de exceso dan pelo opaco, piel seca, debilidad, pérdida de peso, estreñimiento y dolor al moverse (VCA). Si ves algo de eso, o si tu perro comió hígado con cebolla o ajo, llama a tu veterinario y dile qué comió, cuánto y desde cuándo.
Qué darle como premio de olor fuerte
El pollo cocido sin sal es la opción sencilla cuando quieres un premio que huela a carne. Lo que nunca debe probar está en la lista de alimentos prohibidos para perros.
El gato es bastante más sensible a la vitamina A, y los casos publicados están en ¿los gatos pueden comer hígado?. Para cualquier otro alimento, el buscador ¿Se lo puedo dar? tiene el semáforo.
Revisión: contenido revisado por el equipo editorial de Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.