¿Los perros pueden comer quesadillas?
Un pedacito de quesadilla de comal con solo queso, sí. Las de tinga, chorizo, hongos o fritas, no. Qué lleva cada relleno y qué hacer si se comió una.
Hay quesadillas que ni queso llevan, y por eso esta pregunta no tiene una sola respuesta. Un pedacito de quesadilla de comal con solo queso, sí, de vez en cuando. Las de guiso (tinga, chorizo, hongos) y las fritas, mejor no. Todo depende del relleno.
¿El queso de la quesadilla le hace daño a un perro?
Según el AKC, el queso suele ser seguro para los perros en moderación, aunque algunos lo toleran mal. Tiene mucha grasa, y comido de más puede terminar en sobrepeso o en pancreatitis, una inflamación dolorosa del páncreas. Lactosa lleva bastante menos que la leche. El mismo AKC pide evitar los quesos con ajo, cebolla o cebollín, y recomienda un cubito pequeño o unas hebras y nada más.
En números, 100 g de queso fresco traen 23.8 g de grasa y 751 mg de sodio, según el USDA. El quesillo (queso Oaxaca) se estira en hebras y se usa mucho en quesadillas; en el USDA no hay cifras de él, así que revisa la etiqueta. Una ración razonable es lo que cabe en la orilla: queso y un trocito de tortilla. En el norte se usan mucho las de harina, según la Wikipedia, y esa guía también las compara. El queso tiene la suya.
Relleno por relleno
México Desconocido recoge como comunes en la Ciudad de México la flor de calabaza, el huitlacoche, el pollo, los champiñones y la tinga, y el Diccionario del español de México suma la papa, el chicharrón y el picadillo.
| Relleno | Qué hay que mirar | Para tu perro |
|---|---|---|
| Solo queso | Grasa, sal | Un cubito |
| Papa con chorizo | Grasa, sal, chile | No |
| Tinga | Cebolla, ajo, chipotle | No |
| Huitlacoche | Guiso; ver su guía | No |
| Flor de calabaza | Epazote, cebolla | No |
| Champiñones | Sofrito de cebolla y ajo | No |
| Chicharrón prensado | Grasa; ver su guía | No |
Flor de calabaza y papa con chorizo
La ASPCA clasifica la calabacita (Cucurbita pepo) como no tóxica para perros, y de la flor no hay ficha. México Desconocido arma la quesadilla con flor, epazote y queso de hebra. Gastrolab añade cebolla y chile serrano, y la ASPCA lista el epazote como tóxico para perros, con toxicidad baja si se usa como especia.
El chorizo mexicano es una salchicha de cerdo cruda, con chile y especias, que se fríe hasta desmoronarse; la versión verde lleva ajo, según la Wikipedia. El de cerdo crudo trae 25.1 g de grasa y 788 mg de sodio por cada 100 g, según el USDA. Es la parte grasosa de la papa con chorizo, y para un perro con tendencia a la pancreatitis, justo lo que hay que evitar.
Cebolla y ajo: ¿cuánto es mucho para un perro?
El Manual Merck reporta signos en perros después de 15 a 30 g de cebolla cruda por kilo de peso, y dice que el ajo es de 3 a 5 veces más tóxico. Como el umbral depende del peso, un bocado de tinga en un labrador no es lo mismo que una quesadilla entera en un perro de cuatro kilos. Cómo daña lo explican las guías de cebolla y de ajo.
Chipotle, serrano y salsas
La tinga lleva chipotle y muchas quesadillas se sirven con salsa. El Manual Merck anota que la capsaicina irrita el estómago y el intestino, con vómito y diarrea, y que no es probable que mate. Un mal rato más.
Hongos del jardín: otra historia
El champiñón de supermercado se considera seguro, según la ASPCA, pero los hongos silvestres son difíciles de identificar y algunos causan intoxicaciones graves. Si tu perro se comió uno del jardín tras las lluvias, llama ya a tu veterinario, sin esperar síntomas.
¿Es mejor la quesadilla de comal que la frita?
Sí. México Desconocido distingue dos tipos: las de comal, que se calientan secas, y las fritas; la frita suma la grasa de la fritura, y con el queso de adentro son dos fuentes de grasa en un solo bocado.
VCA dice que la causa de la pancreatitis canina se desconoce, aunque en algunos casos puede dispararla una comida grasosa. Los signos más comunes son náuseas, vómito, fiebre, decaimiento, dolor de panza, diarrea y poco apetito, y a veces el perro adopta la “postura de rezo”, con la cadera arriba y el pecho abajo. Si el tuyo ya tuvo pancreatitis, la frita queda fuera.
¿Y la quesadilla de la calle o de la fonda?
No sabes qué lleva el guiso ni con qué se frió. Pregunta si tiene cebolla, ajo o chorizo antes de darle un pedazo, y si no te lo pueden decir, no se lo des. Un bocado de la orilla, sin guiso y ya frío, es lo más lejos que llegaríamos.
Cómo compartir un pedazo de tu quesadilla
- Corta una orilla que solo tenga tortilla y queso, sin salsa, hierbas ni guiso.
- Déjala enfriar: el queso fundido quema.
- Pártela en cubitos chicos.
- Dale uno o dos. Solo de vez en cuando.
Si tu quesadilla es de guiso, aparta el queso antes de que lleguen la cebolla y la salsa.
¿Qué hago si se comió una?
Depende del relleno. Con solo queso, agua fresca y atención a los gases o la diarrea. Si llevaba guiso con cebolla o ajo, avísale a tu veterinario aunque se vea bien: el Manual Merck dice que la anemia por Allium aparece de 3 a 5 días después. Si era frita y abundante, vigila en los días siguientes el vómito y el dolor de panza.
Si tienes gato
Para él la respuesta es más estricta: ¿los gatos pueden comer quesadillas? Y para cualquier otro platillo, usa el buscador ¿Se lo puedo dar?
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Revisión: contenido revisado por el equipo editorial de Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.