Mi perro se lame las patas: qué le está pasando
Si tu perro se lame las patas, puede ser alergia, levaduras, una espiga, pavimento caliente o ansiedad. Cómo revisarlas en casa y distinguir la causa.
Lamerse las patas un momento después del paseo es aseo. Hacerlo todos los días, un rato largo, hasta dejarlas húmedas o teñidas de color óxido ya es otra cosa: algo pasa ahí abajo, y casi nunca es maña.
Las patas se pueden revisar en casa, y cada causa deja pistas bastante claras.
El círculo de alergia, lamido y levaduras
La causa más frecuente del lamido crónico de patas son las alergias, sobre todo la ambiental (atopia) y a veces la alimentaria. La alergia inflama la piel entre los dedos y da comezón, así que el perro se lame para aliviarse. Pero el lamido deja la zona caliente y húmeda, justo lo que necesitan para multiplicarse las levaduras (Malassezia) y las bacterias que viven normalmente en la piel. La infección pica más que la alergia original, el perro se lame más, y el círculo se refuerza solo.
Las pistas de este cuadro: se lame las cuatro patas (no una), hay temporadas mejores y peores, la piel entre los dedos se ve rosada o café y hay un olor a humedad bastante característico. Si además se rasca orejas, axilas o ingles, lo explicamos completo en por qué mi perro se rasca mucho.
Si es una sola pata, busca algo concreto
Si tu perro lame una sola pata, con insistencia y a veces de un día para otro, piensa en algo físico y local:
- Espigas y semillas secas. Se clavan entre los dedos o en la almohadilla, y pueden enterrarse y migrar hasta formar un absceso (bulto caliente y doloroso). La sorpresa clásica después de pasear por un lote baldío o pasto seco.
- Astillas, vidrios, piedritas o un pedazo de chicle atorado entre las almohadillas.
- Uña rota, encarnada o demasiado larga, incluido el espolón, que es fácil olvidar.
- Quemadura por pavimento. El asfalto a pleno sol irrita o ampolla las almohadillas. Haz la prueba: si no aguantas el dorso de tu mano en el suelo 5 segundos, está demasiado caliente para pasear.
- Dolor articular. Un perro con artrosis a veces lame la zona que le duele: el carpo, un dedo, la muñeca. Si es mayor y además se levanta tieso, revisa artritis en perros.
Revisión en casa, paso a paso
- Escoge un momento tranquilo y con buena luz; premia la calma.
- Separa los dedos uno a uno y revisa la piel de en medio: enrojecimiento, bultos, algo clavado.
- Revisa cada almohadilla: cortes, ampollas, grietas, objetos incrustados.
- Revisa las uñas y el espolón: largo, roturas, uña que se entierra.
- Huele la pata. Un olor intenso a humedad sugiere levaduras.
- Compárala con las otras patas, porque la diferencia también es información.
- Si encuentras una espiga apenas superficial, retírala con pinzas; si está enterrada o hay un bulto, no escarbes. Eso le toca al veterinario.
Qué no hacer
- Nada de pomadas humanas ni remedios “para el fuego”. Tu perro se los lame y algunos son tóxicos.
- Castigar el lamido no sirve: el perro lame porque le pica o le duele, y el castigo solo añade estrés, que también hace lamer.
- No tapes la pata con calcetín o venda por tu cuenta más de unas horas: la humedad atrapada empeora las levaduras y una venda mal puesta hace daño.
- Antes de pensar en “aburrimiento”, descarta lo médico. El lamido por ansiedad existe, y puede crear una herida crónica que se lame sola (granuloma acral), pero es la última casilla y no la primera. Si además destroza cosas o llora al quedarse solo, mira ansiedad por separación.
Cuándo ir al veterinario
- Hoy: pata sangrando o muy hinchada, absceso entre los dedos, cojera franca, dolor al tocar.
- Esta semana: lamido diario que lleva más de una o dos semanas, pelo teñido de óxido, olor a humedad, enrojecimiento entre los dedos que no cede, o un lamido de una sola pata sin causa visible.
- El veterinario buscará la causa de fondo (raspados, citología, a veces radiografía), porque tratar solo la infección sin tratar la alergia garantiza la recaída. Las razas con dedos anchos y pliegues (bulldogs y similares) son especialmente propensas a la pododermatitis crónica y suelen necesitar plan de mantenimiento.
Nuestra postura
Revisión: contenido revisado por el equipo editorial de Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.